La ladrona
Robar para recuperar lo perdido: poemas sobre la ausencia, el deseo, la creación y aquello que buscamos para sentirnos de nuevo completos.
En La ladrona, Blanca Morel convierte el robo en una forma de restitución: el intento de recuperar algo que parece haber sido arrebatado y cuya ausencia acompaña inevitablemente la experiencia de vivir. El poema se convierte así en un espacio donde rescatar, aunque sea de manera provisional, pequeñas certezas, imágenes de belleza, dolor, conocimiento o deseo.
Estructurado en tres partes, el libro recorre los espacios cotidianos y las relaciones humanas mientras interroga la creación, la pérdida, la celebración de la vida, la ausencia y el encuentro con los otros. La trascendencia aparece unas veces como promesa y otras como posible engaño, sin que el yo poético deje de buscar respuestas.
La ladrona propone una poesía introspectiva que avanza con discreción entre lo íntimo y lo universal, tratando de recuperar mediante la palabra aquello que quizá nunca llegamos a poseer por completo.
